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Si luego de este
exhaustivo interrogatorio y examen físico no
encontramos una explicación clara
realizaremos
un Prueba de ultrafiltración
que nos va a permitir evaluar el PET y el
volumen de drenaje. Utilizaremos los mismos procesos
del PET convencional
pero con una bolsa de 4.25 % de 2 litros
de manera de exponer a la membrana peritoneal al
mayor poder osmótico.

Diremos
que:
Ø
La prueba es positiva
cuando ultrafiltra más de 400 ml luego de 4 h. de
permanencia (>2400), la perdida de la Ultrafiltración
será
aparente.
Ø
La prueba es negativa
cuando Ultrafiltración menos de 400ml luego de 4 h. (<2400)
y estaremos frente a una pérdida verdadera y tendremos
que evaluar el perfil de solutos pequeños.-

Una
vez que definimos que nos hallamos frente a un trastorno
de Ultrafiltración verdadero con alteración del perfil de solutos es
cuando toma importancia la valoración del
PET como orientador de la causa de la misma.-
Como
primer paso veremos que ocurre con un peritoneo de
transporte bajo. La causa más probable es que hallemos
perdida función peritoneal por presencia de bridas y su
localización con peritoneografía o laparoscopia
exploratoria nos permitiría demostrarlas y tal vez
corregirlas este tipo de fallo de Ultrafiltración
se encuadra
el denominado tipo II pues hay una perdida de la
superficie funcionante por las bridas que restringe en
forma significativa el transporte de agua y solutos.

Si
el resultado del PET es de Alta transferencia
pude deberse a una peritonitis reciente o que sea
debido a un transporte alto durante Diálisis Peritoneal
de largo plazo.
Este Fallo
de Ultrafiltración es
denominado tipo I

Si
el PET nos muestra Promedios Bajos o Altos nos
encontraremos frente a reabsorción del tejido linfático,
deficiencia de las aquaporinas o un trastorno mecánico
(que se supone deberíamos haber podido descartar en
primera instancia )
Ø
Incremento
de la reabsorción linfática
Ø
Disminuye
la Ultrafiltración neta y la depuración de solutos (haciendo
negativo el efecto del transporte de solutos convectivo
y difusivo)
Ø
No
altera el D/P de solutos, ya que no altera su
concentración.
Ø
Puede
ser la causa de pérdida verdadera de Ultrafiltración
en un 60% de
los casos
Este
tipo de fallo se denomina tipo III y no solo puede
producirse por incremento de la reabsorción linfática
sino por aumento en el volumen peritoneal residual que
diluye el poder osmótico (lobulaciones por adherencias,
migración del catéter)

Con
respecto a las famosas acuaporinas y la disminución del
transporte transcelular de agua:
Ø
Se pierde la caída normal de la
concentración de sodio y se piensa que representa la pérdida
de la Ultrafiltración transcapilar.
Ø
Daño selectivo en el transporte de agua
por los poros transcelulares o ultrapequeños.
Ø
Debido a cambios en la permeabilidad
asociados con la formación de AGEs dentro de la
vasculatura peritoneal.
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